sábado, 11 de diciembre de 2010

Crisis actual y economía limpia

La construcción de una nueva economía más limpia en Venezuela es una necesidad impostergable; cuanto antes empecemos, mejor. Todos los avances tecnológicos que se observan muchos países conscientes de tal realidad exigen inversiones antes de obtener beneficios; en este caso, la única diferencia es que no emprender los cambios necesarios resultará mucho más peligroso y caro que hacerlo. Es importante que las actuaciones de nuestros políticos encaminadas a superar la actual crisis económica se dirijan a las tecnologías del futuro, en particular a las relacionadas con las energías renovables. Así estaremos en un nuevo camino hacia el desarrollo sustentable, basado en emitir menos CO2 a la atmósfera, y no en el viejo modelo con muchas emisiones. Podemos aprovechar la crisis para combatir el cambio climático. Ya que no sembramos el petróleo, debemos sin dilación sembrar la ecología. La transición a una economía limpia no exige renunciar a los actuales estándares de calidad de vida: Existe la tecnología -para combatir el cambio climático-, y, si invertimos en ella correctamente, podremos hacer frente al problema sin que afecte de forma importante a nuestra calidad de vida. El principal obstáculo es que ni los políticos ni el público se dan cuenta de que el problema es soluble, pero se requiere visión, conocimiento y un proyecto de país sustentable para emprender los grandes retos en lo porvenir. Aun no tenemos en Venezuela un buen análisis cuantitativo que llevar a la mesa de negociaciones donde se debaten las soluciones. Economistas, científicos, medioambientalistas y políticos debemos trabajar juntos para desarrollar un análisis que permita a los decisores políticos buscar soluciones equitativas con países que tienen más recorrido para el desarrollo –como China, la India y Brasil– y pasar de un enfoque competitivo a un enfoque cooperativo. Cerrándonos a modelos atrasados como el que se nos pretende imponer a los venezolanos, basado en la dependencia absoluta del petróleo y en una economía de puertos, no podremos enfrentar con éxito los desafíos que impone el cambio climático.

Por suerte la sociedad global está despertando y empezamos a notar un crecimiento sostenido en apenas cinco décadas de la tesis de la Ecología Social, que enarbolan los partidos verdes en los cinco continentes, convertida ya en la tercera fuerza política en el parlamento europeo, fenómeno que ha influenciado a todos los países del Planeta, observándose incluso en nuestro joven continente un importante repunte de los verdes en apenas quince años, compartiendo experiencias parlamentarias y de gobiernos en EE.UU., Brasil, Argentina, México y Colombia, donde se han convertido en la segunda fuerza política de ese país y con una clara tendencia al crecimiento. Venezuela, aunque sumergida en una lamentable y explosiva mezcla de polarización, autoritarismo y militarismo, comienza un ligero despertar al introducirse en el estéril debate de las fuerzas en pugna por el control del poder, la tesis de la Ecología Social, la cual se encuentra en pleno proceso de discusión, elaboración y programación, adaptada a la realidad de nuestro país.

Como precursor de esta tendencia filosófica de vida en Venezuela, soy optimista en cuanto a la positiva influencia que desde los países vecinos comienza percibirse en muchos compatriotas, quienes con suficiente información, formación y organización respecto de los verdes, podrían convertir esta tendencia sociopolítica en una auténtica alternativa para derrotar la polarización e ir alcanzando posiciones claves en los escenarios donde se toman las decisiones, como Concejos Comunales, Concejos Municipales, Alcaldías, Consejos Legislativos, Gobernaciones, Asamblea Nacional y en un futuro no muy lejano conquistar la presidencia de la República con un candidato o candidata ecologista. Desde Brújula Ecológica, organización que lleva sobre sus hombres la paternidad del Congreso de Ecología Social, que ya va para su segunda edición, seguiremos avanzando en este tema tan importante para construir junto a expertos nacionales e internacionales, nuestra propuesta de país: Hacia la Venezuela Sustentable, que servirá de plataforma programática a cualquiera que sea nuestro abanderado presidencial para las elección de 2012, el cual debe estar basado en las siguientes premisas: 1. Educación y cultura: bases de la transformación social de Venezuela. 2. Gobierno ideal: legalidad, justicia y transparencia en la política y el ejercicio de lo público. 3. Seguridad y justicia al alcance de los ciudadanos: legalidad democrática. 4. La sociedad que anhelamos: con calidad de vida, sin hambre y saludable. 5. Por una economía avanzada y productiva con oportunidades para todos. 6. Competitividad y generación de oportunidades: por un empleo digno y productivo. 7. Política agroindustrial innovadora, generadora de riqueza y empleos de calidad. 8. La fuerza de las regiones: protagonistas del desarrollo sustentable local. 9. Ciudades sustentables: espacios públicos y servicios de calidad para la gente. 10. Dignificación de la vida de los campesinos: desarrollo rural moderno, productivo, incluyente y sostenible. 11. Por un medio ambiente saludable y sostenible: conservación de la biodiversidad, energías alternativas y consumo responsable. 12. Por una mejor calidad de vida para las mujeres e igualdad de género. 13. Por jóvenes ciudadanos: la mejor oportunidad para Venezuela. 14. Niñas y niños prioridad de Estado: Venezuela una nueva generación. 15. Relaciones internacionales basadas en el respeto, la reciprocidad, la interdependencia y el intercambio de saberes. elieceramirez@yahoo.com

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